Mística, tierra colorada y chapa rajada: 5 datos históricos del automovilismo nacional en Oberá 🏁

El trazado del Autódromo Ciudad de Oberá no es un circuito más en el mapa argentino. Repasamos las perlitas, las hazañas y las historias que hicieron grande al trazado misionero.

DEPORTEMISIONES

EQUIPO BREVE.

8/12/20262 min read

Cada vez que una categoría nacional confirma fecha en Oberá, a los fanáticos del motor se les acelera el corazón. El trazado de la Capital del Monte no perdona: entre el barro que rodea la pista, el constante sube y baja de su relieve y ese calor característico que exige al máximo a los motores, este circuito se ganó el respeto de los mejores pilotos del país.

1. El templo que nació entre la selva y el esfuerzo socio-club

Mucho antes de que el asfalto recibiera a los gigantes del automovilismo argentino, el Autódromo Ciudad de Oberá era un circuito de tierra donde los pioneros locales corrían en los '70. La pasión fue tan grande que la propia comunidad y los socios del Automóvil Club Oberá (ACO) hicieron posible la pavimentación y ampliación del trazado para traer a la provincia el espectáculo de nivel nacional.

2. La "S" del Tobogán: la curva donde solo arriesgan los valientes

Preguntale a cualquier piloto nacional cuál es su sector favorito de Misiones y todos coinciden: el tobogán de Oberá. Es un desnivel ciego a altísima velocidad donde hay que entrar "de costado" y con fe ciega. Un error de cálculo ahí te manda directo a la leca o a masticar la famosa tierra colorada.

3. El único grito 100% misionero en lo más alto del podio

En octubre de 2012, el Turismo Nacional vivió una jornada inolvidable para la provincia. El piloto oriundo de Leandro N. Alem, Juan Pablo Koch, metió una actuación perfecta de punta a punta con su Renault Clic en la Clase 2 y se quedó con el triunfo en Oberá. Hasta el día de hoy, es recordado como el hito de local más festejado por la hinchada misionera.

4. Una pista que enamora hasta a los multicampeones

"Oberá es el circuito que más me gusta de toda la Argentina", llegó a declarar Leonel Pernía, múltiple campeón del automovilismo argentino. ¿La razón? Su variedad técnica. Tiene rectas donde se exprime la velocidad final, frenadas violentas en bajada y curvas rápidas donde se ve la mano real del piloto, sin tanta ayuda de la electrónica.

5. El mítico roce del "Chapa-Chapa"

A diferencia de los circuitos modernos de diseño homogéneo, Oberá ofrece pianitos altos y banquinas estrechas. Por eso, categorías como el Turismo Nacional o el TC 2000 dejaron batallas inolvidables en su pista: sobrepasos al límite, espejos volando y definiciones bajo el agua donde la habilidad en piso mojado vale más que cualquier presupuesto.